Machorro:Alcohol y personalidad. PatologÃa dual
$760.00 MXN
Codigo: 9786077412182
FICHA TÉCNICA
| Autor(es): | Souza y Machorro, Mario |
| ISBN: | 978-607-741-218-2 |
| Edición: | 1ra. |
| Páginas: | 444 |
| Tamaño: | 15.5 x 22.5 cm |
| Encuadernación: | Rústica |
| Peso | 591 gr. |
| Misceláneos: | 3 cuadros, Epílogo, Glosario, Índice alfabético |
Descripcion
Presentación
Durante mucho tiempo âen el ámbito de la clasificación de los trastornos mentales (TM)â se discutió sobre la existencia de una âpersonalidad alcohólicaâ en los individuos que presentaban algún tipo de trastorno adictivo (TA) por dependencia de sustancias psicotrópicas. Actualmente se ha desechado este concepto, debido a que se considera que dichos trastornos y los trastornos de la personalidad (TP) son entidades clÃnicas diferentes y a que la etiopatogenia de ambos desórdenes es independiente y capaz de influir uno al otro, por lo que los individuos que desarrollan un TA pueden tener diferentes tipos de personalidad, y un TP puede ser determinante en el desarrollo de distintas entidades de la patologÃa por dependencia.
De lo que no queda duda es de que la mayorÃa de los individuos que desarrollan algún tipo de dependencia de psicotrópicos presentan una vulnerabilidad neuropsicológica que les impide manejar adecuadamente sus emociones y que encuentran, o desearÃan encontrar en él, asà como en otras sustancias adictivas, una âmuleta emocionalâ que les permita enfrentar dichas emociones disruptivas, aunque el resultado de este enfrentamiento frecuentemente suele ser contraproducente, pues el efecto neurotóxico del alcohol y de otros psicotrópicos con los que a menudo se asocia el consumo etÃlico invalida aún más al individuo para encarar exitosamente su conflictiva existencial.
Es por eso que me parece un acierto de parte del autor el abordaje en este libro de lo que él mismo llama âel vÃnculo mórbidoâ entre el TA por dependencia de alcohol y los TP que indudablemente generan un TM compartido.
Este argumento se apoya en el artÃculo sobre comorbilidad que refirió el Dr. Rafael Velasco Fernández, en el que indica una investigación realizada en EUA, llamada Epidemiological Catchment Area Survey, que comprendió 20 000 personas y concluyó que la presencia de problemas psiquiátricos es más alta de lo que cabrÃa esperar en la población general. Dicha encuesta reveló que 19.9% de la muestra tienen por lo menos un TM, cifra que se eleva a 36.6% en quienes abusan del consumo de alcohol. Por otra parte, 13.5% merecieron el diagnóstico de dependencia de alcohol; el porcentaje aumenta a 22.3% entre quienes tienen TM.
La presencia tanto de dependencia de alcohol como de TM en quienes abusan de este psicotrópico es más alta de lo que cabrÃa esperar en la población general, afirmó dicha investigación. Este estudio también proporcionó datos sobre la concurrencia en el trastorno por consumo de alcohol con cuadros psiquiátricos especÃficos, como el trastorno de la personalidad antisocial (psicopatÃa y sociopatÃa), que fueron los trastornos que con mayor frecuencia se asociaron al TA por dependencia de alcohol. Respecto a la frecuencia de otros TM asociados al âalcoholismoâ y corroborados por la clÃnica de la especialidad, se encontró que la esquizofrenia sigue en importancia a la sociopatÃa, seguida a su vez por los desórdenes afectivos y los trastornos por ansiedad.
Otros estudios de comorbilidad han concluido que el TA por dependencia de alcohol aumenta el riesgo de sufrir trastorno bipolar, fobia social y ataques de pánico. La depresión, los intentos suicidas y el suicidio son trastornos que se presentan frecuentemente entre quienes padecen dicha dependencia alcohólica. Por los altos Ãndices de comorbilidad se debe ser muy cuidadoso en la elaboración de la historia clÃnica del paciente con esta entidad, para no centrarse exclusivamente en el TA por dependencia de alcohol, sino para alcanzar a visualizar el TM asociado, pues la integración de ambos diagnósticos es fundamental para la correcta planeación de la estrategia terapéutica, en la que debe considerarse el uso de la neuroimagen, asà como la utilidad de la evaluación neuropsicológica en estos pacientes.
Es de resaltar que el texto destaca la relación entre el profesional y el paciente, las vicisitudes de la alianza terapéutica y el consecuente apego al tratamiento, como herramientas fundamentales de todo proceso curativoârehabilitatorio, actividades destinadas a la prevención de recaÃdas en su calidad de pilar decisivo de la reparación de los daños causados por la dependencia tanto desde el nivel neuropsicológico como del vincular y el social, asà como la meta de la reintegración social, con énfasis en la prevención de casos. Por último, no es menos meritoria la referencia a la aportación del personal de salud a través de las mejores prácticas para la patologÃa dual, meta siempre deseable y de indudable valor.